¿Quiénes somos? ¿qué queremos?


¿Quiénes somos? ¿qué queremos?

Somos estudiantes de pedagogía y vamos a enseñaros lo que es para nosotros una escuela pública. Para esto hemos dividido el blog en distintas entradas en las que abordaremos los puntos claves de cómo debe ser esta escuela.
Esperamos que disfrutéis.

miércoles, 4 de junio de 2014

Metodología y organización del tiempo y del espacio



 Creemos que la metodología de la escuela pública debe ser coherente con los conceptos de inclusión y democracia. Para esto debemos alejarnos de un modelo instructivo y acercarnos a uno constructivo y social. Una buena propuesta es la que se hace desde el proyecto Roma. A su vez la organización del tiempo y la del espacio son de vital importancia para el desarrollo de cualquier metodología, así pues, en la propuesta, los tiempos serán decididos democráticamente; además de los espacios y la agrupación que será como asamblea, para fomentar el diálogo y la construcción social, y los grupos de trabajo, donde cada integrante desempeñará un rol en la labor investigadora.



Lo  fundamental para trabajar por proyectos y de manera cooperativa, con la propuesta que se hace desde el proyecto Roma, se puede sintetizar en:

 



*Comenzar conociéndonos; ya que para aprender unos de otros lo necesario es conocernos. El hecho de conocerse no implica saber el nombre de la persona, donde vive… Se trata de saber cómo piensa esa persona, como habla o actúa. El elemento principal para conseguir este objetivo es conversar. Además los niños y niñas se van a percatar que todos pueden aprender todo siempre y cuando se ayuden a hacerlo. Esta primera fase es primordial para pasar a la siguiente y para ello los niños y niñas deben aprender a pensar y después actuar.

*Ver la clase como un cerebro; los niños y niñas deben aprender que la clase se divide en las 4 zonas de un cerebro, primero la zona de pensar en la que se encuentran los procesos cognitivos y metacognitivos, la segunda la zona de comunicación en la que se encuentra el lenguaje, la tercera la zona de amor en la que está la afectividad y por último la zona de autonomía que es la zona de acción. Cada grupo debe pasar por todas estas zonas para elaborar su proyecto, siguiente el proceso lógico de pensamiento “pienso, hablo, siento y actúo”.

*Definir las normas de convivencia de clase, asamblea y grupo; Como hemos dicho
que se trata de aprender a pensar y aprender de los demás y con los demás, es necesario
fijar una serie de normas de respeto y de convivencia.
La decisión de estas normas es consensuada por parte de los alumnos y no se trata de
poder cumplirlas o no, sino que deben comprometerse a hacerlo ya que el cumplimiento
no va a favorecer al logro de una educación en valores.

*La distribución de las responsabilidades; este modelo de concebir el aula lleva consigo la necesidad de que profesores y alumnos tengan responsabilidades. Dentro de los grupos heterogéneos nos encontramos con las responsabilidades de responsable de materiales, coordinador, secretario y portavoz. Una vez establecidos los grupos, se decidirá sobre qué situación problemática se va a investigar. Los proyectos siguen una secuencia lógica que hemos experimentado nosotros mismos en clase.
En primer lugar se da la asamblea inicial en la que se dará la convivencia y el aprendizaje. En ella surge el origen de cualquier proyecto cuando por parte de los alumnos surge la curiosidad por un tema determinado, es decir la situación problemática de nuestro proyecto. En la asamblea se acuerda el nombre del proyecto y se sitúa en una de las zonas del cerebro y explicando el porqué. En segundo lugar pasamos a construir nuestro plan de acción en el cual se van a especificar cuáles son los aprendizajes genéricos, es decir aquellos que van a adquirir todos los componentes del grupo y por otro lado los específicos, aquellos que individualmente quieren alcanzar cada miembro. Se trata de construir algo a través del proceso lógico de pensamiento y por lo tanto pasando por cada zona del cerebro y destacando que necesitamos de cada una de ellas. Un ejemplo es en la zona del lenguaje podemos necesitar leer para conocer más sobre los diferentes temas que queremos abordar.

 


Por otro lado debemos dejar plasmado en el proyecto los famosos ¿Y si..? que serían imprevistos que pueden ocurrir y que debemos prevenir para dar solución.
En tercer lugar se procede a la acción. Cada grupo debe recopilar todo lo aprendido en su proyecto para en la asamblea final mostrarlo a los demás a través del portavoz. Éste debe explicar cuáles eran sus objetivos, cuáles han sido las dificultades, como las han superado y las respuestas a las dudas planteada por la asamblea inicial.

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